jueves, 15 de mayo de 2008

Argumentos en defensa de la Monarquía

La constitución de la Monarquía Española de 1978, establece como forma de Estado la Monarquía Parlamentaria, la cual, ha servido a España con lealtad, con afán de superación y con respeto a la ciudadanía española.

Para hablar de Monarquía no hay que hacerlo de una manera global, pues en cada nación ha cumplido un papel muy diferente, y en aquellos países que tienen la suerte de contar con un sistema de Monarquía parlamentaria, cumplen una misión que dista mucho según el tipo de sociedad y cultura en donde este arraigada. Por ello, nos debemos centrar en el país de cada uno, y en nuestro caso de la Bella y Vieja piel de toro, el Reino de España.


España siempre ha sido una monarquía

Desde nuestros ancestros, la única forma de gobierno que ha conocido España ha sido la Monarquía, a excepción de los 7 meses que duró la primera república y los terribles, sangrientos y negros 5 de la segunda, que se advino tras un golpe de Estado y que acabó con una guerra civil. Desde los primeros Reinos Visigodos, pasando por los Cristianos, los Árabes y posteriormente la Unificada España bajo la Corona de los Católicos, la tradición ha marcado la marcha de España por la senda de la Monarquía. En 1978, los españoles elegimos la Monarquía Parlamentaria y Constitucional como la forma del Estado, volviendo a nuestras raíces más ancestrales.

La Monarquía Española es España, como España es la Monarquía Española, una no puede vivir sin la otra, porque las dos se complementan. No podríamos entender la historia de nuestra patria, sin la de nuestra Monarquía

La Monarquía en nuestro país es una institución arraigada en la historia, pero que por desgracia la sociedad no termina de conocer en profundidad. Y la culpa principal de ese desconocimiento es de todos, incluso de la propia institución que en muchos casos ha dejado de lado protocolos y costumbres, y que no se ha sumergido de manera especial en la sociedad, por miedo a que se les tachara de ostentosos. Países tan dispares como pueden ser Gran Bretaña, Dinamarca, Holanda, etc., celebran con verdadera emoción y orgullo de pueblo el cumpleaños de sus soberanos, les organizan fiestas y paradas militares, y la población puede acercarse a sus monarcas para acompañarles en día tan señalado. La monarquía esta presente en acontecimientos que conmemoran fechas importantes para su Corona, son alegremente festejadas por todos los ciudadanos. De esto último, no solo la institución adolece sino el país entero. Pasan sin pena ni gloria fechas tan importantes para nosotros como victorias en batallas, conmemoraciones de nacimientos o fallecimientos de Reyes que hicieron historia en la patria, celebraciones de momentos diversos que pusieron el nombre de España en boca del mundo entero.

Hay que normalizar de tal manera la Monarquía, que ésta se llegue a fundir con la propia sociedad y ya nadie se tenga que preguntar nunca por las funciones que desempeña nuestro Rey. Pero una cosa nos debe quedar clara, ya que esta fusión nunca puede llegar al extremo de confundir la institución con la sociedad, pues la Corona y sus miembros nunca podrán ser personas normales. La Familia Real dedica cuerpo y alma al servicio de España, todos sus esfuerzos van encaminados hacia la consecución de este objetivo, por lo que sus vidas están entregadas por y para el Reino. Por ello no son personas normales, ya que sus obligaciones para con la Patria les impiden serlo. Son los miembros de la Familia Real, y eso nos debe quedar claro

¿Monarquía o República?

Podría decirse que el Rey es más democrático que el Presidente del Gobierno, debido a que representa a todos los españoles. Un presidente elegido en las urnas, representa a una fracción política, y por lo tanto, está en discordancia con muchos de sus compatriotas, por lo que su intento de representar "al pueblo" es menos convincente. La continuidad de un Jefe de Estado da la estabilidad necesaria en nuestro país. El Rey y sus herederos han sido preparados desde su nacimiento para este papel.

La monarquía como forma de estado ofrece a sus ciudadanos un espacio abierto de democracia, libertad, seguridad, igualdad, solidaridad y estabilidad. La Monarquía Parlamentaria en España, además de todo lo anteriormente reseñado, también significa unión, algo tan macizo pero a la vez tan delicado. La unidad y solidaridad de las tierras que conforman el Reino, tiene uno de sus sustentos más importantes en su nexo de unión, que es la corona, la cual nos representa a todos por igual.

Los Estados democráticos deben dotarse de instrumentos válidos y eficaces que, fuera de todo juego político, defiendan a los ciudadanos y les ofrezcan un marco perfecto para su desarrollo personal y social dentro de la comunidad en la que viven. La Monarquía, ofrece sin duda alguna, un espacio ideal para la consecución de estos objetivos marcados por las democracias, pues es la vigía imperecedera, imperturbable e incansable de los derechos y libertades de los ciudadanos. Podríamos decir, salvando las distancias por supuesto, que la Monarquía ha vuelto a sus orígenes primitivos de ser protectora de los débiles.

La Monarquía no tiene nada que envidiarle a una república, ya que tanto una como otra son legítimas y democráticas, aunque las Monarquías lleven consigo unos beneficios que repercuten directamente en las sociedades en las que están presentes y que otro sistema político no puede generar.

El Rey, como Jefe del Estado, es cabeza visible de nuestra patria, y el prestigio internacional es uno de los beneficios que nos aporta su presencia, ya que allí donde van nuestros Monarcas y Príncipes Herederos, la imagen de País suma enteros sin lugar a dudas, igualmente que suelen dejar abiertas puertas impagables para que los empresarios españoles puedan asentar sus negocios en los distintos países del mundo. Y ese prestigio acompaña al español, pues España es su Rey, y el ejemplo que da por el mundo entero, es el espejo en el que debemos mirarnos todos.

Por otro lado, el apoyo institucional que aporta a los distintos eventos tanto deportivos como culturales, hace de estos más relevantes a la opinión pública, y que se alcancen e incluso superen los propuestos en un principio.

La Monarquía representa a todos por igual, y busca el bienestar de todos sus ciudadanos, sin distinción de clases, nacimientos, región de procedencia, etc. Eso en una república, y más con nuestros políticos sería impensable, ya que carecemos de una clase política a la altura de las circunstancias. Igualmente, en cualquier otra Nación no tendría la misma representatividad un político que un Rey, o un miembro de la Familia Real.

En los viajes al extranjero, es donde más se puede apreciar la enorme labor que realiza la Corona, ya que no cualquier institución es capaz de reunir en su entorno la lealtad, el servicio, el trabajo diario, la seriedad, la elegancia, la clase, la energía y la falta de ataduras políticas. En estos viajes se puede llevar a cabo cualquier acto del tipo que sea, sin que se tengan que tener en cuentan tendencias políticas, ni absurdos comportamientos que los políticos suelen escupir de vez en cuando y que pueden llevar a la enemistad entre dirigentes, lo que perjudica seriamente a las relaciones económicas y culturales.

La monarquía es árbitro de la vida social y política española, es el moderador fundamental que debe consensuar las diferentes opciones políticas del país, poniendo por norte a España y su beneficio. Vela porque los intereses generales de la Patria estén protegidos por aquellos a los que les damos nuestra confianza en las urnas.

El Rey, es el Jefe de las Fuerzas Armadas, y dentro de su limitado poder de actuación ejecutiva, si que esta su marcado carácter de Jefe de los Militares. Esto, ha sido fundamental en momentos determinados de nuestra historia, y ha sabido redirigir a un cuerpo que ostentó un gran poder en nuestra Patria, y que han asumido con honor y e impecable servicio el mandato constitucional que los españoles les dimos en 1978.

Nuestra Constitución, la de todos, es el marco de referencia de todos los españoles, es la norma básica que regula el buen funcionamiento del Estado, y SM el Rey es quien vela y debe defender, que una constitución que nos costo tanto conseguir y que tuvo un consenso unitario de todos los partidos políticos y la sociedad española, siga vigente y con buena salud.

Monarquía y regionalismo

El Rey simboliza el todo, es decir, el gobierno de todos los territorios que conforma la nación española, sin partidismos, sin exclusiones. Se trata de un no-partidismo, por lo que resulta esencial para el sistema autonómico que nos dimos en el 78. El Rey lo es de todos los españoles a un tiempo, sin importar de donde vengan, donde hayan nacido, que tradiciones tengan. Porque España es Una, el Rey es Uno. Pero los gobiernos son muchos y de diferentes signos políticos, y todos ellos, por la naturaleza del político español, miran más por si mismos que por el Interés General de todos los españoles.

Porque todos somos españoles, de la Única y unida Nación secular, y por ello se hace imprescindible una Institución como la corona que a todos represente por igual, que para todos vele por sus derechos y deberes, y que a todos de su justa oportunidad.

España esta conformada por un sinfin de pueblos y gentes diversos, y es en la Corona donde encuentran el nexo de unión primordial de todas las regiones de España. Porque la Corona nos representa a todos, porque la Corona es la idea de la España secular, la Nación milenaria que partiendo de los diferentes pueblos que un día se dieron un mismo Rey, han ido conformando a lo largo de la historia una Patria de Grandes Hombres y Acontecimientos.

Andaluces, Vascos, Catalanes, Castellanos, Gallegos, Valencianos, Asturianos, Aragoneses, Extremeños, Murcianos, Navarros, Riojanos, Cantabros, Canarios, Balearenses, Melillenses y Ceutís. Todos somos parte de algo superior, que es España, la Nación que se ha forjado con las plumas de tantos escritores, con las espadas de tantos conquistadores, con los pinceles de tantos artistas, y sobre todo con el sudor, el trabajo y el sacrificio de tantos y tantos hombres y mujeres que han luchado por la libertad de España, por su engrandecimientos, por su integridad. La Monarquía los representa a todos, porque la Monarquía si puede decir que es de todos, mientras que una república en casa instante de su recorrido solo representará a una parte, y no al todo.

Una Monarquía para el vigésimo y el vigésimo primer siglo

Las más estables y prósperas democracias del mundo hoy en día son monarquías constitucionales, mientras que la mayoría de países inestables son repúblicas, muchos de los cuales han derrocado sus monarquías. En el curso de la historia del mundo, las repúblicas han nacido en un ambiente de violencia, mientras que los Reyes llegan a su trono en una atmósfera en la que traen la paz, la libertad y la democracia. Hay un sentido de comunicación entre la monarquía y el pueblo, un clima que los políticos no pueden alcanzar. Los españoles participan plenamente en los acontecimientos reales, en las visitas de los Reyes a las diferentes regiones, siguen con interés todo aquello que acontece a la Familia Real.

Los Reyes y toda la Familia Real están cercanos al pueblo, recorren regiones y pueblos llevando la cercanía del poder, acercando la solidaridad de todos los españoles a esos lugares que sufren. Es una institución de vida del siglo XX, que cambian constantemente y se adaptan a nuestro mundo moderno.

El coste de la Monarquía

El coste real de la Monarquía rondaba en el año 2006 en 0,21 céntimos de euro por español. Partiendo de hoy, con una esperanza de vida de 100 años, suponiendo que el coste de la institución suba cada año un 3%, y que el aumento demográfico en España nos lleve a que dentro de 100 años seamos cerca de 60.000.000 de españoles, la institución costaría a lo largo de toda una vida de 100 años, 101,19 €.

En una república, el coste real se multiplica por cientos. A los costes de las elecciones presidenciales, se suman los gastos de la Presidencia, asesores, personal, etc. Incluido el sueldo vitalicio para los Ex-presidentes, escoltas, seguridad en general, residencias, etc.

Una colaboración de Isra, del Blog Comunidad La Monarquía

11 comentarios:

Pravda dijo...

"Hay que normalizar de tal manera la Monarquía, que ésta se llegue a fundir con la propia sociedad y ya nadie se tenga que preguntar nunca por las funciones que desempeña nuestro Rey. Pero una cosa nos debe quedar clara, ya que esta fusión nunca puede llegar al extremo de confundir la institución con la sociedad, pues la Corona y sus miembros nunca podrán ser personas normales. La Familia Real dedica cuerpo y alma al servicio de España, todos sus esfuerzos van encaminados hacia la consecución de este objetivo, por lo que sus vidas están entregadas por y para el Reino. Por ello no son personas normales, ya que sus obligaciones para con la Patria les impiden serlo. Son los miembros de la Familia Real, y eso nos debe quedar claro"
ESTO ES VOMITIVO, reconoces una superioridad en el rey, crees sinceramente que eres inferior...
Las unicas personas que dieron su vida por la legalidad de España son los mismos que estan enterrados en miles de cunetas Españolas, por culpa de un golpe de estado, que nos llevo a una guerra civil Fraticida

Atreides dijo...

No tiene que ver con superioridad o inferioridad, no me siento inferior por aceptar que la Familia Real está por encima de los demás por el tipo de legitimidad que tiene. Las personas que dieron su vida en no sé qué cunetas fueron los que provocaron esa guerra civil, porque impusieron en España un sistema comunista controlado por los rusos soviéticos, en primer lugar; perdieron sus vidas por fanatismo y por querer aniquilar a todos los que no compartían sus ideas extremistas. La extrema izquierda es incapaz de convivir con gente que no comparte sus ideas, las tiene que imponer (como ahora en Nepal). Si pudieran, hoy volverían a dar el paseo a todos los que les impiden implantar un sistema bolchevique en España.
EpC es un ejemplo de los intentos de manipulación de la sociedad, los nacionalistas son otro ejemplo: totalitarismo y persecución para imponer ideas que no comparte la mayoría.
Yo suscribo lo ques e dice en este artículo, aunque no soy el autor.

Sinblancaporelmundo dijo...

Pravda:

Lo malo es que La Familia Real ya no se dedica en cuerpo y alma al servicio de España, y si somos un poco críticos, nunca lo ha hecho.

Desde Fernando VII y antes, hasta ahora, hemos tenido ejemplos de lo más deleznables de nuestros monarcas.

Atreides:

Me ha encantado leerte y estoy muy de acuerdo con los beneficios de la monarquía. Si Don Juan Carlos I no estuviera metido en tejemanejes tan turbios y no tuviera amistades tan peligrosas, sería el mejor Jefe del Estado. Pero no es así, desgraciadamente.

Que Don Juan Carlos abdique, que Felipe tenga su oportunidad y si no, a la República y a tener Jefes de Estado tan anodinos y con tan poco carisma como la mayoría de las naciones de Europa.

Atreides dijo...

Me alegro que coincidas conmigo, Sinblanca, y coincido contigo que el Rey actualmente no hace nada por España. Mal presagio su tropezón de ayer. Todos los jefes de estado que tropiezan así tienen los días contados.

En los beneficios de la monarquía reside la razón de un monárquico "institucionalista" y no juancarlista. Eso del juancarlismo es un invento de los progres. Lo importante es saber distinguir entre el monarca de turno y la institución. Lo malo es tener un gobierno que no fomenta el sentimiento monárquico mediante una mayor presencia de la Familia Real en la vida pública (no me refiero a inauguraciones y chorradas semejantes).

Sinblancaporelmundo dijo...

Lo malo es que ninguna de las dos partes tiene las ideas claras o, a lo mejor, las tienen demasiado clarar, pero divergentes.

Parece ser que z está usando a Don Juan Carlos hasta que le convenga. JCI no parece saber quiénes son sus amigos o la gente que le quiere bien, o por lo menos, le aprecia porque es el depositario de la tradición de España.

Que JCI se haya abrazado con Ibarreche y Pujol, pero no con los de la AVT es algo lacerante. Que no diga nada de la situación vergonzosa no sólo de la Guardia Civil o de la Policía Nacional -me refiero a las diferencias de remuneraciones con las policías autonómicas- sino también del ejército... NO se puede comprender. Y no hablamos del nuevo Estatuto de Cataluña o la situación de la lengua de todos en la educación.

En fin, Atreides, como monárquico convencido, tienes que estar pasándolo mal...

Andrés Álvarez dijo...

Jajaja...desde luego me he deleitado largo rato con las penosas argumentaciones esgrimidas. Examinemos detenidamente las perlas que tenemos delante de las narices:

1-“La Monarquía Española es España, como España es la Monarquía Española […]” - España es la nación, el pueblo, los ciudadanos. Un rey por muy querido que sea sólo constituirá una figura personalista, sin legitimación democrática periódica. La soberanía corresponde a la Nación, no al monarca. Según el razonamiento del autor una España republicana no sería de los españoles...¿Y qué es más que la República democrática y de Derecho la forma de democracia más perfecta que existe?

2-“Podría decirse que el Rey es más democrático que el Presidente del Gobierno, debido a que representa a todos los españoles” - La legitimidad de los gobernantes en la democracia la da el consentimiento. Un rey sólo es legitimado en el origen del Estado no periódicamente como es el caso de los gobernantes de la República. Está claro que con esta afirmación el autor es un adorador ciego y no una persona racional.

3-“La Monarquía representa a todos por igual, y busca el bienestar de todos sus ciudadanos, sin distinción de clases, nacimientos, región de procedencia, etc. Eso en una república, y más con nuestros políticos sería impensable, ya que carecemos de una clase política a la altura de las circunstancias. Igualmente, en cualquier otra Nación no tendría la misma representatividad un político que un Rey, o un miembro de la Familia Real.” - Un gobernante democrático es representativo. Un monarca, por muy querido y venerado que sea, sólo es una figura basada en una persona, sin legitimación democrática, por lo que se puede alegar que no es un representante revocable y elegible por el pueblo. En una República el gobernante es revocable y es elegible.

4-“La monarquía es árbitro de la vida social y política española, es el moderador fundamental que debe consensuar las diferentes opciones políticas del país, poniendo por norte a España y su beneficio. Vela porque los intereses generales de la Patria estén protegidos por aquellos a los que les damos nuestra confianza en las urnas.” - Sólo hace falta pasarse por las hemerotecas y por las bibliotecas para comprobar que tanto hoy como ayer y en la mayoría de las ocasiones esto no ha sido ni es así. Carlos I, Fernando VII, Isabel II, Alfonso XII o incluso Juan Carlos I son algunos ejemplos.

5-“La Monarquía los representa a todos, porque la Monarquía si puede decir que es de todos, mientras que una república en casa instante de su recorrido solo representará a una parte, y no al todo.” - Cuando gobierna una parte o unos pocos se denomina oligarquía. Quizá la República maquiavélica fuese un régimen oligárquico, pero la República democrática sí representa al todo que es la Nación hoy por hoy. Si de verdad al autor le parece poco representativo que un partido ocupe el gobierno de forma legítima y consentida por el pueblo soberano, entonces no debe ser demócrata...o a lo mejor es que confunde el tocino con la velocidad.

6-“Las más estables y prósperas democracias del mundo hoy en día son monarquías constitucionales, mientras que la mayoría de países inestables son repúblicas, muchos de los cuales han derrocado sus monarquías"- Ya...¿Y que me dice el autor de esta memez acerca de América, Alemania, Francia, Suiza, Taiwán (República de China) o Irlanda?, todas estas naciones repúblicas democráticas y de Derecho. Por cierto también existen monarquías que en la práctica son tiranías...Arabia Saudí, Swazilandia, Marruecos o el antiguo Reino de Nepal son algunos ejemplos.

7-"“En el curso de la historia del mundo, las repúblicas han nacido en un ambiente de violencia, mientras que los Reyes llegan a su trono en una atmósfera en la que traen la paz, la libertad y la democracia.” - ¿Acaso el autor desconoce como llegaron al poder los inefables Borbones? Yo le respondo: Con una guerra civil de por medio. ¿Y José I? Con una invasión militar. ¿E Isabel II? Con otra guerra civil. Además, ¿Los emperadores romanos, los reyes visigodos o los reyes de Castilla trajeron democracia? No sé yo, pero en el siglo I, en el VII o en el XIV no existía la democracia moderna. Y la violencia, el caos y la guerra son las consecuencias lógicas de un estado de revolución o rebelión (re bellare = vuelta a la guerra) del que surge el Estado. Sean dinastías o repúblicas, los Estados siempre han surgido de las cenizas de una guerra.

8-“En una república, el coste real se multiplica por cientos. A los costes de las elecciones presidenciales, se suman los gastos de la Presidencia, asesores, personal, etc. Incluido el sueldo vitalicio para los Ex-presidentes, escoltas, seguridad en general, residencias, etc.” - En una república democrática el gobernante no se va de vacaciones a un palacio repleto de lujo, con yate incluido y coches de alta gama. Por no hablar de que de todo ello se benefician los parientes más próximos. Y ya ni hablemos sin el poder ejecutivo reúne al poder presidencial y al gobierno en una misma institución, reduciendo la burocracia y los costes que esta acarrea. Obsérvese que pasa en el caso del Presidente de los Estados Unidos de América y se encontrará la imposibilidad de sostener la tan manida y descabellada teoría del coste de la monarquía. Lo cierto es que la mayoría de las Repúblicas (decentes y democráticas, no bananeras y despóticas) generan menos costes al erario público que una familia real.

En fin, y como dice le dicho popular, "se necesitan 2 años para aprender a hablar y 60 para aprender a callar". Con esto me despido no sin antes ensalzar la honorable figura de la República democrática, de Derecho y social de la Nación soberana e independiente.

¡Viva la República liberal!

Atreides dijo...

Andrés, sólo publico estas memeces que cuentas porque te has hecho mucho trabajo y por ser yo demócrata que defiende la libertad de expresión.
Alemania y Taiwan son precisamente repúblicas que sirven para todo menos para dar ejemplo. Los presidentes de la república viven en palacios, en Francia usan varios, el Rey de España sólo usa dos.
Como en este blog se explican con mucho fundamento todos los aspectos de la Monarquía, no voy a entrer en las demás argumentaciones tuyas porque no se sostienen si piensas un poco. Ninguna república parlamentaria es más democrática que la Monarquía parlamentaria. Nosotros no hablamos de los países árabes ni nos importan, son regímenes diferentes, aunque se entiendan dentro de su contexto, pues el islam no admite democracia.
Te recuerdo que Canadá es Monarquía y Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia son repúblicas... ¿qué me dices? Uy, qué democrática es la república.

Andrés Álvarez dijo...

Curiosamente las dos repúblicas han sido infinitamente más democráticas que todos los reyes de España juntos.

Que yo sepa no he citado a Canadá, por que los canadienses constituyen un dominio perteneciente a la Corona Británica. Aún así, ahí si admito que la monarquía ha sido mucho más democrática que la República o Commonwealth de Crommwell; una dictadura, puesto que los británicos han podido disfrutar de libertad y democracia desde 1832, fecha en la cual se aparca el modelo de sufragio censitario y se acoge sin reservas el sufragio universal masculino...

Pero claro, es que tú confundes República con Democracia. Una democracia puede ser republicana o monárquica, pero cuando hablamos de sistemas políticos democráticas, la República es infinitamente mucho más perfecta en cuanto a representatividad y legitimidad que la monarquía. Obviamente el Rey de Suecia goza de mucha más legitimidad que Castro, Morales, Chávez juntos. Pero aquí yo estoy comparando la REPÚBLICA DEMOCRÁTICA, DE DERECHO Y SOCIAL con la Monarquía, supongamos que también democrática, de Derecho y social.

Pones de ejemplo a no seguir a Alemania. Mira, Alemania no me parece un modelo ideal, por que yo prefiero el modelo americano, pero por lo menos intenta a ver si me encuentras en toda la historia de la BRD (Bundesrepublik Deutchsland) tantas tropelías y desmanes como en 31 años de democracia monárquica española.

Y en base a todo esto, puedo afirmar y afrontar con toda la calma y seguridad que la República (democrática) es inifnitamente más legítima y más genuinamente del pueblo que cualquier Rey, por muy demócrata que sea.

Saludos por parte de un liberal progresista, republicano federal y contrario al europeísmo.

Atreides dijo...

Bueno, decir que la república es infinitamente más democrática y representativa es una memez. Lo único que diferencia a una Monarquía parlamentaria de una república parlamentaria es la jefatura del estado, de allí a decir que es una diferencia infinita es completamente absurdo.

Tropleías en Alemania: MIL. Para empezar, los políticos no han respetado ni un solo referendum sobre cuestiones de importancia, están por encima de la voluntad del puevblo. Alemania no tiene Constitución, sino una Ley Fundamental que en su día impusieron los británicos y que se saltaron con la adhesión de la RDA a la República Federal de Alemania (truco para saltarse los preceptos sobre reunificación, la cula ha sido sólo parcial en forma de adhesión). Los políticos se aumentan constantemente los mandatos (de 4 a 5 años), ya me dirás qué democracia es esa que limita cada vez más la decisión del pueblo y se eternizan en el poder. EL presidente de la república depende de las mayorías parlamentarias, no de la representatividad ni del prestigio ni de la voluntad del pueblo. Infinitamente PEOR que la democracia española, que en sí es muy buena, lo que no es bueno es lo que tenemos de políticos. Precisamente los políticos republicanos son los peores con diferencia, intolerantes, antidemocráticos, totalitarios. Taiwan es un país que ni lo reconocen en la ONU, puede ser muy democrático, pero pende de un hilo.
El término de república democrática es sinónimo de dictadura comunista. Como mínimo tiene que ser parlamentaria. La Monarquía parlamentaria es democrática, un estado de derecho y lo de social lo tienen todos, como si España non fuera social, anda que.
Luego: Liberalismo es progresista de por sí, no existen liberalismos no progresistas, no se puede ser liberal de izquierdas. Si quieres una república federal y eres antieuropeísta, pues tienes un cacao bastante fuerte. Quieres para España lo que no quieres para Europa. ¡Qué contradicción! A lo mejor lo que quieres es un tipo Cuba federal en España, por lo de república democrática. Congo también es república democrática.

Atreides dijo...

Para muestra del cacao mental que tienes, unas citas de lo que dices:

"tú confundes República con Democracia" - ¿Yo? Serás tú quien confunde república con democracia, para mi Monarquía parlamentaria es sinónimo de democracia. La democracia no es mayor si el jefe de estado es decidido por unos partidos políticos.

"infinitamente mucho más perfecta" - Si algo es perfecto, no puede llegar a ser más perfecto, no hay superlativo de perfecto, o es perfecto o es imperfecto. Algo perfecto no puede ser infinitamente perfecto y menos aún infiniotamente más perfecto. Es como decir "mucho más mejor".

"Suecia goza de mucha más legitimidad que Castro, Morales, Chávez juntos" - Los dictadores nunca gozan de legitimidad, puede que inicialmente la tuvieran, pero al acabar con el sistema democrático pierden su legitimidad. La legitimidad de un rey es total por la legitimación histórica, más aún si ha sido refrendada por una Constitución aprobada por el pueblo. Su legitimidad es constitucional, su mandato es vitalicio y pasa por herencia al siguiente en la línea de sucesión, igualmente legitimado por la Constitución y por legitimidad histórica.

"la monarquía ha sido mucho más democrática que la República o Commonwealth de Crommwell" - Que yo sepa, Cromwell dio un golpe de estado y duró bien poco. No es que la Monarquía haya sido mucho más democrática, es que ha sido democrática, mientras que Cromwell fue un dictador. Precisamente la Monarquía británica es un ejemplo de democracia, casi la inventó. Pero ya hubo precursores democráticos como la Reina Tamara de Georgia. ¿ves como desmontas tu mismo tus argumentos con expresiones absurdas? Repúblicas pueden ser democráticas y pueden no serlo. Las Monarquías parlamentarias europeas lo son todas.

Anónimo dijo...

Para los empalmaos de la república, que normalmente por lo que se ve son unos paletos sin cultura, un poquito de luz, de la que no quieren ver:
Octubre de 1934: El PSOE se rebela contra la República.
Una época negra del PSOE que no incluye en su “Memoria Histórica”.
El ingeniero, político, diplomático y escritor don Salvador de Madariaga Rojo, condenó la revolución de octubre diciendo: “Con la rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936”.
La Revolución de Asturias fue, en principio, un movimiento huelguístico y en pocos días se convirtió en un golpe de Estado; levantándose en armas contra el gobierno legalmente constituido tras las elecciones de noviembre de 1933. Este movimiento estuvo alentado desde amplios sectores e importantes dirigentes del PSOE y la UGT, como Largo Caballero o Indalecio Prieto… y con el apoyo de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y el Partido Comunista de España (PCE). Estos acontecimientos sucedieron del 5 al 19 de octubre de 1934 y según prestigiosos historiadores fue la antesala de la nefasta guerra civil española.
Leyendo la historia uno se da cuenta hasta donde puede llegar el fanatismo de las personas y nos demuestra la catadura moral que cada uno tiene de lo que es la Justicia, la Libertad y la Democracia. Todo lo que sucedió en España durante esos fatales días de octubre fue debido a que el PSOE y la UGT no querían que fueran nombrados ministros tres miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) que en las elecciones de 1933 fue el partido que más escaños consiguió 105, en total la derecha y el centro obtuvieron 258 escaños. Los republicanos de centro, donde militaba Martínez Barrios, consiguieron 119. Y los republicanos de izquierda, véase PSOE , PCE, junto con el resto de partidos de izquierda entre todos lograron 95 escaños. Cabe destacar que en estas elecciones las mujeres pudieron votar por primera vez gracias a la labor política de Clara Campoamor, del Partido Radical. En su intervención parlamentaria la socialista Victoria Kent entre otras cosas dijo: “Dar el derecho al voto a la mujer es un peligro para la República”. El PSOE y los demás partidos de izquierdas votaron en contra, alegando que el voto femenino beneficiaría a los partidos católicos. A la votación solo asistieron el 55% de los diputados.
Tras el fracaso la izquierda no se conformó con el resultado, la agitación social aumentó con la perdida del poder desembocado en el trajico octubre de 1934. Durante ese tiempo hubo huelgas, levantamientos anarquistas, desafíos a la legalidad del Gobierno e incluso muertes por la mayoría de las regiones españolas. La tarde del 2 de octubre de 1934, el Presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora y Torres, encargó a Lerroux la formación del Gobierno. La decisión del Presidente del Gobierno Alejandro Lerroux García, del Partido Republicano Radical, de incluir a tres miembros de la CEDA en su nuevo gobierno encendió la mecha, tres días más tarde estallaba la revolución en Asturias.
A lo largo de 1934 los llamamientos a la revolución por parte del PSOE fueron constantes, el 3 de enero El Socialista publicaba las palabras que Indalecio Prieto dedicaba a la ciudadanía diciendo: “Guerra de clases, odio a muerte a la burguesía criminal… Mientras la UGT, PSOE, CNT, PCE y la Juventudes socialistas formaron una Alianza Obrera, cuya finalidad no era defender a los obreros; su objetivo era derrocar el sistema parlamentario e implantar una revolución semejante a lo ocurrido en Rusia en 1917.